lunes, 24 de abril de 2017

la manera en que llegué a sentirme satisfecho con mi vida después de sufrir la insatisfacción y el trastorno bipolar




Para combatir la insatisfacción con trastorno bipolar tuve que cambiar de vida de una manera radical. Normalmente, lo que te provoca satisfacción suele ser aquello que te hace sentir bien cuando te dedicas a algo. Para mí es muy importante para qué hago algo y me he dado cuenta de este detalle después de haber encontrado a qué dedicarme hace seis años.

Para encontrar algo que te apasione y tenga sentido para ti, tienes que hacer lo mismo que harías para encontrar el sabor de tu helado favorito: probar. Yo probé por lo menos tres sabores antes de quedarme con el que más me gusta. Primero estuve trabajando como ingeniero durante seis años y no le cogí gusto a mi profesión. Por el camino, probé otros dos sabores y, aunque uno de ellos me gustó mucho, no estaba preparado y me indigesté. Me faltaba confianza en mí mismo y tenía un miedo dentro que no me dejó terminar lo que empecé y me hubiera gustado continuar. Tenía una ambición de logro descontrolada y no era consciente de ella. Lo que pudo ser no fue a causa de una depresión, y el mayor problema de las depresiones es que tienden a agravar los miedos. El fracaso tiende a provocar mayor miedo al fracaso en cualquier faceta de tu vida: en el trabajo, en el amor, en las relaciones con los demás o en cualquier dificultad que tenga su origen en una debilidad personal. Yo me sentí un fracasado varias veces y cuando dejé de sentirme un fracasado me sentí insatisfecho. Tuve la suerte de empezar a hacer algo nuevo con mi vida y acertar. La lección que aprendí es que uno nunca puede saber cómo va a sonar la flauta antes de tocarla. Y después de la flauta, si no te gusta, tienes que probar el tambor.  

Ahora mismo podría cambiar de vida y no lo hago por un motivo sencillo: mi vida sería peor. Disfrutaría menos, me sentiría menos satisfecho y no aprovecharía todo lo que he aprendido hasta ahora respecto al trastorno bipolar para ponerlo al servicio de los demás. Si viviera doscientos años, es difícil que dejara de hacer lo que hago para hacer otra cosa. Y aunque lo que haces es importante, más importante es por qué lo haces. La mayoría de las personas que conozco no soportarían mi rutina ni mis actividades principales. Yo tampoco soportaría las suyas y no es por casualidad. Aunque algunos psiquiatras se empeñan en hablar de llevar una vida normal, si pudiéramos ver la suya con nuestros ojos tampoco nos parecería nada normal. Algunos tienen como afición el psiconálisis, otros las redes sociales y muchos se desahogan con un instrumento musical. Yo no tengo una vida corriente pero sí me considero una persona bastante normal. Lo anormal es sufrir. Y yo ya no lo hago. Lo natural es vivir la vida, y últimamente se me da muy bien.

domingo, 16 de abril de 2017

lo que ha significado el trastorno bipolar en mi vida



Aunque comprimir mi experiencia con el trastorno bipolar no es sencillo, voy a hacerlo en este comentario en el que te contaré lo que considero más importante de mis últimos años. Después de deprimirme cuatro veces en mi vida, siento que todo lo que vivo ahora es maravilloso. El sufrimiento que no tuvo nada que ver con la enfermedad mental también fue muy intenso y tiene mucho que ver con lo feliz que me siento ahora. Aunque no suelo compararme con los demás, me siento un privilegiado porque disfruto mucho y tengo cada vez más posibilidades ante mí. Antes era todo lo contrario. Cada vez me veía con menos opciones y con más limitaciones. 

Para recordar todas las depresiones que he pasado, he tenido que hacer memoria más de una vez. Hace poco tiempo, en una servilleta acabé por recordar escribiendo en qué año las sufrí y qué momento estaba viviendo. También hice lo mismo con mis dos ingresos psiquiátricos. El primero tuvo lugar en Oxford mientras estaba estudiando un máster que terminó en un brote psicótico. El segundo fue un ingreso forzado que nunca debió ocurrir y con el tiempo me ha hecho comprender las debilidades del sistema actual que trata la salud mental. Con la perspectiva del tiempo, pienso que se trató de un episodio de hipomanía con tintes psicóticos. Los médicos nunca lo especificaron de esta manera pero yo me sentía y pensaba de una manera muy diferente. Mi único episodio maníaco me pilló por sorpresa como a todo el mundo. Tenía treinta y seis años y nunca antes me había sentido así. Por suerte, encontré un médico y un equipo que me cambió la vida. Tres años después, la explosión que arrasó a nuestra familia interrumpió mi proceso de recuperación de una forma dramática. Empezaba a sentirme yo mismo después de muchos años de sufrimiento y la vida me volvió a golpear más fuerte que nunca. Han tenido que pasar diez años para recuperar poco a poco mi vida de nuevo. Lo que me sorprende es que sólo el dolor físico me duela hoy de todo aquello. Hoy vuelvo a ser la persona que fui antes del accidente y antes del trastorno bipolar. 

De mis últimos diez años se pueden extraer muchas lecciones. La escritura me salvó la vida a la edad de treinta y siete años. Con cuarenta me volvió a rescatar una vez más. Hoy ya no necesito escribir. Mi vida ya no necesita de la escritura. Si lo hago es para los demás. Tampoco necesito ayudar a los demás. Si lo hago es por los demás. No hay grandes necesidades en mi vida porque tengo lo más importante: la salud. Todos necesitamos muchas cosas para vivir. Sólo me gustaría que te quedaras con lo siguiente. Encuentra aquello que necesitas de verdad porque puede que sólo eso te permita dejar de sufrir. Con suerte, incluso puede que llegues a recuperarte y no vuelvas a sufrir los síntomas del trastorno bipolar. Parece no ser fácil, pero no dudes de que es posible. Si yo no lo tuviera presente todos los días, quizás nunca hubiera llegado a este punto tan dulce. Ni hubiera logrado nada de lo que he conseguido durante los últimos años. Poco a poco y sin grandes esfuerzos. El esfuerzo justo para sentirme cada día un poco mejor. Este año está siendo muy especial. Intenso, pero con el placer y el disfrute de las muchas cosas que me ofrece la vida.

sábado, 8 de abril de 2017

sensación de final de mi proceso de remisión del trastorno bipolar


Comencé este año con una sensación muy especial y quiero explicarte hoy un poco más sobre lo que siento. En los últimos ocho años me he dedicado, en especial, a recuperarme y a aprender todo lo posible sobre el trastorno bipolar.

Después de llegar a un punto en el que me resulta difícil aprender más, voy a dedicarme a hacer una vida ligeramente diferente. Tengo en mente cuál será mi ocupación de los próximos dos años. Si todo va bien, la de los próximos cuatro también. El proceso de recuperación me ha llevado ocho años en los que he cumplido todo lo que me había propuesto. Aunque he pasado por situaciones críticas, no he sufrido ninguna recaída. Un médico hablaría de pródromos: sensaciones físicas previas a los síntomas. Situaciones que pueden acabar en depresión, psicosis o manía ahora me parecen mucho más controlables. Una de ellas fue hace tres años, y tuvo que ver con la depresión. La otra relacionada con un riesgo de psicosis fue más reciente. Siempre que he pasado por una situación difícil he pensado mucho sobre los motivos que me han llevado a sentirme así. No he dejado de hacerlo y voy a seguir haciéndolo si alguna vez me vuelve a ocurrir. No lo creo pero nunca se sabe. Si lees mi blog, ya sabrás a qué me refiero.

En una fecha determinada, este blog sobre el trastorno bipolar se transformó. En la primera etapa pudiste leer comentarios y reflexiones bastante profundas sobre el trastorno bipolar. Después, me dediqué a escribir sobre mi vida como cualquier otro blog personal con formato semanal. Ahora he comenzado con el canal de Youtube Esperanza Bipolar. Soy de la opinión de que se aprende más de lo escrito que de lo he escuchado. De hecho, hay investigaciones que parecen confirmarlo y mi intención es seguir escribiendo libros sobre el trastorno bipolar que iluminen o te enseñen algo nuevo que te resulte útil para dejar de sufrir o sentirte cada día mejor. En realidad, éste es el comienzo de un cambio en el que trataré de dar más valor. Hay muchas personas a las que este blog les ha cambiado la vida a mejor. Y para destacar algunas cosas importantes sobre los síntomas, la semana que viene volveré con alguna novedad.

domingo, 2 de abril de 2017

cómo disfruto todos los días diagnosticado de trastorno bipolar



Aprender a disfrutar de la vida todos los días me ha llevado tiempo. Más de cuarenta años. Primero me centré en dejar de sufrir. Luego descubrí cómo empezar a disfrutar, y ahora me ocupo de mantener todo lo que he ganado últimamente. La salud y la felicidad.

Para dejar de sufrir el trastorno bipolar tuve que descubrir las cosas que me hacían daño. Después tuve que abandonar las evitables y empecé a recorrer nuevos caminos. Todo lo que he hecho me ha permitido llegar a este punto tan dulce. Muchas cosas han llegado a mi vida sin querer, otras porque he querido. Hago lo que quiero y como quiero. Y no soy el único en el mundo. Escribe esta frase en letras grandes, es importante.

Este mes me he dedicado a descansar. Me viene muy bien hacerlo de vez en cuando. Algún día me dedicaré a hacer menos y a disfrutar de otra manera. Ahora estoy entrenándome y la cosa marcha.

domingo, 26 de marzo de 2017

tú eres tu propio laboratorio para superar el trastorno bipolar



Después de mucho tiempo dedicado a tratar de sentirme bien y a disfrutar de la vida, he llegado a un punto difícil de mejorar. Siete años con un estilo de vida que he ido puliendo poco a poco en el que he podido repartir mi tiempo a muchas actividades enfocadas con el mismo fin: Esperanza Bipolar. 

Si soy capaz de haberlo logrado cuando muchos piensan y dicen que no es posible, en gran parte, tiene que ver con la capacidad que tengo de aprender de mi propia experiencia. Sin haberme apoyado en los conocimientos científicos tampoco hubiera llegado a esta situación ideal. Así que agradezco a la ciencia el que me haya servido de base de conocimiento para profundizar más.

Con bipolaridad, es bueno pensar que tú eres tu propio laboratorio. Probando y viendo los resultados de las decisiones que tomas, y lo que te conviene y te perjudica, puedes avanzar mucho.Tanto, que es difícil saber cuál es el límite de tu bienestar porque el progreso puede ser muy importante.

Lo único que me faltaba ha llegado a mi vida. Por fin, he logrado conseguir dormir una larga temporada sin necesidad de tomar ninguna pastilla. Y lo importante para mí no es la pastilla, es lo bien que me siento.