jueves, 22 de septiembre de 2016

¿compites contra ti mismo?





Yo lo hice durante mucho tiempo. Perdí demasiadas veces. Hace poco conocí a una mujer bipolar muy joven. Hablar con ella fue como si hablara conmigo mismo cuando tenía su edad. 

Me pareció la clase de persona que destacaría entre muchas sin hacer ningún esfuerzo, y sin embargo, se sentía en la necesidad de destacar ante los demás con mucho esfuerzo y desgaste. Me impresionó comprobar que lo que yo veía, ella lo ignoraba. No fue mi caso cuando ejercía mi profesión porque yo era una persona mediocre en ella, y algún día hablaré de la mediocridad.

Antes nos vendían la idea de que hay que competir contra los demás. La versión sofisticada de hoy es que tienes que competir contra ti mismo. Me parece una idea perversa para las personas diagnosticadas con trastorno bipolar. Quien la difunde lo hará por ignorancia.  Yo hago lo propio con la contraria por experiencia. No compitas contra ti misma. Y menos para demostrar nada a nadie.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

reencuentros




Esta semana me he reencontrado con personas que conozco desde hace tiempo y veo sólo de vez en cuando. Me hace ilusión que se acuerden de mí después de haber recuperado su vida y me hablen de cómo les va.

Una persona que conocí en unas circunstancias muy especiales me comentó una decisión que tenía que tomar. Hace tiempo, le hubiera dado mi opinión, pero esta vez decidí no hacerlo. Aunque él mismo sabía que era una decisión de riesgo, nunca puedes saber si los riesgos son reales o figurados. Yo, desde hace años, valoro todos los riesgos figurados como riesgos reales.Si algún día llega una sorpresa desagradable para mi salud, que sea una sorpresa de verdad. Este año, tres personas que conozco han estado en el hospital y no tengo intención de poner en riesgo mi salud por nada del mundo.

En pocos días, he estado con varias personas con trastorno bipolar. Eso quiere decir, que para mí también ya ha empezado el año después del descanso de estos meses de verano.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Dolor esperado



 



Muchas veces no sabes si algo te gusta hasta que lo pruebas. En realidad, nunca puedes saberlo antes. Y hay cosas que cuesta saber si te acabarán gustando algún día. Curiosamente, hay una regla universal que no se suele nombrar: "lo que no te gusta nada, nunca te acabará por gustar".

Yo desconocí esta regla durante diez largos años de mi vida, y si alguien me la hubiera enseñado antes quizás me habría ido mejor.  Si necesitas vivir agarrado a algo, la única manera de encontrarlo es ir probando hasta que des con ello. La mala noticia es que es muy probable no encontrarlo nunca.

Mi versión de Julio era una medio broma. No quise ser el mejor ingeniero, pero sí quise ser un ingeniero que supiera hacer todo muy bien. Si encuentras alguna diferencia en las dos frases, enhorabuena. Para algunos como yo, muy bien significa mucho más que bien. Cuando sufría el trastorno bipolar, la parte muy en serio es la más importante: "Sí que me olvidé de vivir".  :))

martes, 30 de agosto de 2016

Julio en julio



Este verano acompañé a mi madre al concierto de Julio Iglesias en Tenerife. Te lo cuento porque para mí es un logro hacer cosas por los demás que antes ni me hubiera planteado hacer. Hace no tanto tiempo, era como si por mi cabeza no se me pasara la posibilidad de pensar en hacer algo que no me gustara hacer. Me hizo tanta ilusión verla disfrutar que disfruté yo también.

Julio, según él mismo, canta para que le quieran. Yo no escribo para que me quieras, escribo para que me leas. Si sacas algo positivo de lo que lees, eso ya es mucho para mí. No sé si seguiré escribiendo a su edad, igual empiezo a cantar: fuera de la ducha ya sería un reto.

De tanto querer ser el primero como ingeniero... me olvidé de vivir. Y acabé más de una vez en el hospital :))

domingo, 21 de agosto de 2016

relaciones sexuales





El otro día una sexóloga recomendaba a través de un artículo del periódico agendar las relaciones sexuales. Colecciono tantas agendas que podría vivir veinte vidas de Casanova y no faltarme papel. Suponiendo que antes no perdiera el muelle.

El sexo es muy recomendable. Es un placer, desestresa y une mucho más que unas Navidades. No poder tener relaciones es un problema cuando hay deseo. Algunas personas con trastorno bipolar tienen problemas con la respuesta sexual o la tendencia a practicarlo. Bajo mi punto de vista, un problema más grave que no poder disfrutar del sexo es no poder disfrutar de la vida. 

Este comentario era sólo una excusa para relajar y hablar de agendas. En mi agenda escribo las cosas importantes que tengo que hacer para recordarme que tengo que hacerlas. En especial, escribo para forzarme a hacer algo que puedo dejar de hacer porque otras cosas tiran más de mí en una determinada época.

No tengo intención de escribir en una agenda los días que tengo que dar alegría a mi cuerpo, no sea que se me quiten las ganas. :))